
Fue Coutinho, con su disparo favorito quien anotó el primer gol con una rosca imposible para el portero desde fuera del área. Un golazo sensacional que marcó el boton de pausa para los de la verde-amarelha.
Con el 1-0, aparecieron esos minutos divertidos que nos prometían volver a ver un Brasil de otra época. Nada de desgastes innecesarios. Brasil se limitó a controlar el juego. Se llegó al descanso con la sensación de que los de Tite jugaban con el freno de mano puesto.
El castigo les llegó a los cuatro minutos de la segunda parte, cuando a la salida de un saque de esquina Zuber remató después de ganarle la posición a Mirandacon. Ni el VAR que reclamaron los brasileños pudo corregir la inocencia del central.
Le tocaba a Brasil regresar a los minutos buenos de la primera parte. Para lograrlo, Tite retiró sus dos medios centros, Casemiro y Paulinho por Fernandinho y Renato Augusto, pero Suiza se aferraba al empate como una piraña a un trozo de carne. Se defendieron los suizos con uñas y dientes ante el asedio final de Brasil, fundamentado en pelotas llovidas dentro del area sin lastimar el arco de Suiza.
Otra de las favoritas que no da la talla en el debut.
Coutinho, con un golazo, y Zuber marcaron los los tantos. Neymar se mostró falto de ritmo y con mucha escena se quejó de su pie derecho (el de la lesión) y de varias faltas. Otro grande que dejó mucho que desear en su debut mundialista.



