Trump anuncia la muerte del líder de Irán tras una operación histórica

WASHINGTON.- En una operación militar masiva de consecuencias imprevisibles para el futuro de Medio Oriente y que generó la alerta máxima global, las fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque contra los líderes de Irán en el que murió el ayatollah Ali Khamenei, líder supremo del país, yque, según afirmó el presidente Donald Trump, tiene como objetivo precipitar un cambio de régimen en Teherán y eliminar su programa nuclear.
“Khamenei, una de las personas más malvadas de la historia, murió. Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Khamenei y su banda de matones sanguinarios”, confirmó Trump en un mensaje en su red Truth Social, en el que señalóque esta “es la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país”.
La muerte de Khamenei, de 86 años y líder del país desde 1989, podría desencadenar una reacción de Irán de proporciones inéditas con un amplio impacto regional y mundial. “No pudo evadir nuestra inteligencia ni nuestros sofisticados sistemas de rastreo, y en estrecha colaboración con Israel, ni él ni los demás líderes que murieron junto con él pudieron hacer nada”, dijo Trump. Un número no determinado de altos líderes también murieron en los ataques.
Horas después del inicio de la dramática escalada bélica bajo la “Operación Furia Épica”, que desató la respuesta militar de Teherán contra objetivos en Israel y otros países de la región, funcionarios del gobierno de Benjamin Netanyahu habían informado que los restos de Khamenei fueron retirados de entre los escombros de su complejo residencial. También informaron que tanto Trump como Netanyahu habían visto una “foto del cuerpo” del guía supremo.
El ataque conjunto de Estados Unidos e Israel no tiene precedentes en la región al tener como objetivo declarado -por primera vez en 47 años- tumbar al régimen de los ayatollahs, luego de semanas de una escalada de tensión con la Casa Blanca y la movilización de fuerzas norteamericanas a la región. Para Trump es una jugada de altísimo riesgo en un momento en el que enfrenta turbulencias internas, tanto políticas como económicas, con las cruciales elecciones de medio término en el horizonte.
La Nación



