La Corte Suprema de Brasil resuelve que Bolsonaro sea juzgado por intento de golpe de Estado

El Supremo Tribunal Federal (STF) brasileño decidió este miércoles que el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) irá a juicio por haber tramado un golpe de Estado para mantenerse en el poder, con la invasión a las sedes de los tres poderes el 8 de enero de 2023 como acto final de ese plan.
Por unanimidad, la primera sala del STF, integrada por cinco magistrados, aceptó la denuncia presentada en febrero por la fiscalía general para que Bolsonaro y siete de sus aliados respondan por cinco delitos, entre ellos golpe de Estado, asociación criminal violenta y deterioro de patrimonio protegido, que sumados podrían valerle una pena de hasta 40 años de cárcel.
Además de Bolsonaro, se convirtieron en reos Alexandre Ramagen, exjefe de Inteligencia; Almir Garnier, exjefe de la Marina; Mauro Cid, exayudante presidencial; Anderson Torres, exministro de Justicia; Augusto Heleno, exministro del Gabinete de Seguridad Institucional; Paulo Nogueira, exministro de Defensa; y Walter Braga Netto, exministro jefe de la Casa Civil y compañero de fórmula de Bolsonaro en 2022.
Para la justicia, todos ellos compusieron el “núcleo crucial” de la trama con la que intentaron impedir que Lula da Silva asumiera el Palacio presidencial del Planalto tras imponerse a Bolsonaro en las elecciones presidenciales de 2022.
El juez Alexandre de Moraes, relator de la denuncia en la corte, presentó el voto más extenso, de una hora y cincuenta minutos, apoyado por videos de los vándalos destruyendo las sedes de los tres poderes en Brasilia, el 8 de enero de 2023.
Los otros cuatro jueces de la primera sala, Cristiano Zanin, Cármen Lucía, Flávio Dino y Luiz Fux acompañaron el voto del relator. Este último marcó, sin embargo, algunas divergencias.
A partir de ahora, el expresidente brasileño y los demás acusados comenzarán a responder penalmente por el proceso. Sus defensas podrán presentar pruebas y los imputados ofrecer declaraciones, antes de que la Corte eleve el caso a juicio.
Fuente La Nación


