Con Jesus ocupando el lugar que dejó el español Roberto Martínez tras el Mundial 2026, el equipo mostró un cambio de libreto táctico. Los lusos apostaron por un juego mucho más centralizado, restando protagonismo a las bandas para poblar y potenciar el mediocampo.
De esa premisa nació la única alegría de la noche a los 22 minutos de la primera parte. El lateral Nuno Mendes rompió líneas, se deshizo de un rival y conectó con João Félix, que desenfundó un derechazo desde afuera del área para abrir el marcador. La combinación no fue menor: las sociedades entre un mediapunta y centrodelantero es uno de los sellos de los equipos de Jorge Jesus, que ya empieza a mostrar patrones.
Sin embargo, la noche no fue igual de redonda para Cristiano. El astro disputó 67 minutos en los que buscó el arco rival constantemente. Llegó a estar cerca en la primera parte e incluso marcó en el complemento, pero el VAR ahogó su festejo por un fuera de juego bien sancionado. Con la mira puesta en la barrera de los 1.000 gritos (se encuentra a 21 de distancia), el delantero se retiró de la cancha mascando bronca.
Esa incapacidad lusa para liquidar el partido mantuvo la tensión hasta el último suspiro. Gales, dirigido por Craig Bellamy, generó poco pero asustó: a los 75 minutos, un sorpresivo toque a quemarropa de Brennan Johnson se estrelló en el palo.
Con este ajustado 1-0, el seleccionado luso embolsó sus primeros tres puntos en el Grupo A4 y alcanzó en la cima a Noruega, que derrotó 3-2 a Dinamarca. La próxima fecha marca un duelo por el liderato absoluto, que tendrá como plato fuerte el choque generacional entre Cristiano Ronaldo y Erling Haaland.
Con información de Agencias.
Clarín
Foto: EFE/EPA/RODRIGO ANTUNES