“Estamos reordenando el sistema. Lo que estamos buscando es la libre competencia y, sobre todo, la libertad para que los trabajadores puedan elegir a dónde derivar sus aportes”, afirmó Oriolo, y específico que en Argentina existen actualmente 661 empresas de medicina prepaga registradas, pero solo diez cuentan con una inscripción definitiva.“Las otras 651 solo tienen una inscripción transitoria provisoria”, explicó el funcionario, que recalcó que la mayoría no cumplen con los requisitos básicos exigidos por la ley para su funcionamiento, y que 127 no presentaron ninguna documentación desde su inscripción.
“Nunca presentaron un solo papel. Cuando hablamos de papel, estamos hablando de cartillas, contratos, la parte contable y administrativa. Es decir, no han presentado nada”, enfatizó el responsable de la Superintendencia.
Confirmó que se clausuraron 61 empresas que no respondieron a los pedidos de la Superintendencia. “Publicamos un edicto en el Boletín Oficial diciendo que iban a ser dadas de baja. De esas 61 empresas, sólo tres respondieron. Dos de ellas pidieron la baja voluntaria porque no estaban en actividad, y la tercera está intentando ponerse en orden”, detalló.