
«Cuando tuve la lesión (antes de los 4tos vs. Países Bajos), tenía 48 horas nomás. No había manera. Me acompañó el enano (Messi) y fuimos a la cancha mientras yo probaba. Era un skipping y velocidad. La primera la hago, la segunda también y, después de hacer la segunda, el profe no me dijo nada pero le vi la cara como diciendo ‘no estás…’. Y las dos o tres que me faltaban dije ‘bueno, ya está’. Cerré los ojos y corrí. El doctor me había dicho que en un 80% me podía romper y quedar afuera».
De Paul en TV Pública



