
Fue el podólogo del plantel profesional xeneize por más de 50 años y un asistente especial, al que los jugadores adoptaron como un abuelo de todos
Riquelme y Palermo, por caso, tenía adoración por él
Una de las últimas imágenes suyas que se viralizó fue la de un paternal beso a un Mauro Zárate con gorra de natación.
Fuente Olé


