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PERÚ TRANSITA UN MOMENTO POLITICO DELICADO CON LA IMAGEN DEL PRESIDENTE CADA VEZ MAS DEBIL

El 28 de julio, el día en que Perú celebró su independencia, el presidente del país compareció ante el Congreso y pronunció un discurso en el que hizo énfasis en sus logros y planes a futuro. Pobre de quien tuvo que preparar el discurso del presidente Pedro Castillo este mes. Este presidente, que forma parte de un puñado de líderes de izquierda que hace poco llegó al poder en Sudamérica, tiene poco qué mencionar tras un año en el cargo.

El caos se ha vuelto la norma en su presidencia. Su gobierno se ha visto marcado por una rotación de personal continua; en promedio, ha nombrado a un ministro nuevo cada semana. Superó dos intentos de destitución y es casi seguro que enfrente otro. Su índice de aprobación es del 20 por ciento.

Castillo también figura en cinco investigaciones penales, ya que sus exsocios lo acusan de corrupción y de obstrucción de la justicia (él niega todo). Aunque no es el primer presidente peruano en enfrentar acusaciones de abuso de poder, los cargos en su contra describen a un líder paranoico que ha buscado repartirse el poder entre él y sus socios.

El hombre que fungió como máxima autoridad del Ejército de Castillo afirma que el presidente trató de obligarlo a ascender a leales poco calificados y lo despidió cuando se negó a hacerlo. Muchos de los nombramientos de Castillo se han visto empañados por los conflictos de interés; por ejemplo, su ministro de Transporte dirigía un negocio de transporte público que carecía de permiso para operar (ahora está prófugo). Varios más están bajo investigación por violencia doméstica y uno por homicidio.

Cuando Castillo contrata a personas calificadas, no duran mucho en el cargo. Su sexto ministro del Interior dijo que le pidieron que firmara una carta de renuncia sin fecha antes de aceptar el cargo y después fue despedido de manera abrupta por crear una fuerza especial de la policía para ayudar a encontrar a tres aliados de Castillo que estaban prófugos de la justicia (entre ellos, el ministro de Transporte).

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