
La Argentina recibirá a Bolivia por la eliminatoria para el Mundial con 30% de aforo autorizado, exclamaron fuentes vinculadas con el Poder Ejecutivo acerca de un presunto uso electoral; en Viamonte dicen no haber sido avisados de antemano.
En el Gobierno miraron el tablero del fútbol con mil ojos. La pregunta que se hacían era cuándo aprobar el regreso de los hinchas a las canchas; la incógnita era si convenía liberar los 13 partidos de cada fecha del torneo de primera A o hacerlo en forma escalonada. Querían una “prueba piloto” para testear controles, protocolos, operativos de seguridad, venta de entradas a un grupo reducido de personas, aforo permitido. Se encontraron con que el seleccionado argentino volverá a jugar porque debe afrontar la triple ventana FIFA de septiembre –si el conflicto con la federaciones europeas lo permite–. Y, casi por decantación, llegó la solución: en lugar de los clubes, el conejillo de Indias sería el equipo dirigido por Lionel Scaloni.

La primera interpretación de la medida del Gobierno podría apuntar a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se celebrarán tres días después del partido entre la Argentina y Bolivia en el estadio de River. Desde la Casa de Gobierno desmintieron que se tratara de una decisión electoralista. “¡Nada que ver!”, enfatizaron las fuentes. Y agregaron: “No se pensó por eso, sino porque al ser un partido de selección no se privilegia a un club en particular por sobre los otros”. Los funcionarios oficiales agregaron que las autoridades nacionales no tenían que consultar ni pedir opinión a la AFA ni a la Liga Profesional. Tomaron la decisión por su cuenta. “El Gobierno entiende que están dadas las condiciones y habilita. En principio, sólo por este partido”, apuntaron.
La idea de los funcionarios es que la prueba piloto se mantenga en el tiempo y se amplíe a los partidos del Torneo 2021, primeramente, y luego a los del ascenso. La limitación será el semáforo epidemiológico y, sobre todo, el avance de la variante delta del coronavirus. Aunque nadie lo admita, abrir ahora las puertas de los estadios y tener que volver a cerrarlas dentro de un mes por el avance de la nueva cepa (que según admitió este martes el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, ya tiene circulación comunitaria) serían un papelón. Por eso el Poder Ejecutivo elige ir paso a paso, partido a partido.


