GUATEMALA DECIDIÓ CANCELAR PARTE DE SU ACUERDO CON RUSIA POR LA DEMORA EN LOS CARGAMENTOS DE VACUNAS

La demora de Rusia en la entrega de sus vacunas contra el coronavirus es un problema que empiezan a encontrar distintos países del mundo, no sólo la Argentina. En las últimas horas, el Gobierno de Guatemala modificó un contrato de adquisición de Sputnik V y redujo en un 50% la cantidad de dosis compradas inicialmente, e intentará adquirir inmunizantes de las firmas estadounidenses Johnson & Johnson, Moderna y Pfizer.
El Ministerio de Salud guatemalteco informó que, con la decisión se recibirán ocho millones de dosis de Sputnik V y no 16 millones como originalmente habían establecido ambas partes en abril pasado.
La modificación del contrato obedece a la lentitud en la entrega por parte de Rusia, una situación que ha generado críticas en Guatemala en contra del presidente del país centroamericano, Alejandro Giammattei.
La demora rusa genera cada vez mayores cuestionamientos. La semana pasada se conoció que Cecilia Nicolini, la asesora presidencial de Alberto Fernández le envió una carta a al titular del fondo de inversión con el que se hizo el acuerdo por las vacunas rusas y amenazó con la posibilidad de que Argentina cancele el contrato por las vacunas Sputnik V contra el coronavirus por la tardanza en los envíos.
Guatemala ya pagó 79,6 millones de dólares al Fondo de Inversión Directa de Rusia (RDIF) por ocho millones de dosis de Sputnik V. Sin embargo, hasta el momento sólo ha recibido 550.000. La ministra de Salud, Amelia Flores, aseguró este miércoles que Rusia se ha “comprometido” a entregar “de forma completa” las ocho millones de dosis “antes del 31 de diciembre de este año”.
El retraso generó fuertes críticas al Gobierno local y pedidos de investigación, mientras el Defensor del Pueblo, Jordán Rodas, y decenas de organizaciones sociales, educativas y humanitarias pidieron públicamente la renuncia del Presidente. Para el jueves ya se convocaron nuevas protestas en su contra.


