ECONOMÍA

SIN PLANES SOCIALES LA INDIGENCIA HUBIERA LLEGADO AL 28%

La cantidad de argentinos sin acceso a la canasta básica alimentaria habría pasado de 9,8% a 27,7% sin las asistencias sociales. Ante la segunda ola, el Gobierno no anunció nuevos pagos.

La pobreza alcanzó al 42% de los argentinos en el segundo semestre de 2020, de acuerdo con los datos publicados por el Indec y la pandemia, con las restricciones que trajo a la circulación y la actividad económica fue un factor fundamental. Para el Observatorio de Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, en octubre pasado la pobreza ya había llegado al 44,7% de la población y la indigencia, al 9,8%. Esos valores hubieran sido todavía peores si el Gobierno hubiera recortado la asistencia social, tal como empezó a hacer una vez que la economía comenzó a reactivarse.

La decisión más fuerte que tomaron las autoridades en materia de subsidios fue dejar de pagar el IFE hacia fin de 2020, luego de la tercera ronda. En la actualidad, pese a las nuevas restricciones por la segunda ola de coronavirus, no se decidió una política de transferencia de ingresos de esa magnitud. Por el contrario, se anunció el pago de un bono extraordinario de $15.000 para los beneficiarios de la AUH y los monotributistas de categorías más bajas.

Además, se mantuvieron otros subsidios como la Tarjeta Alimentar. Este miércoles, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, sostuvo que “hay que poner recursos en el bolsillo de la gente”. Con respecto al IFE, el funcionario dijo que ninguna política está descartada sino que todas están en permanente evaluación.

Crecen los planes sociales

Según el ODSA, hasta octubre del año pasado los planes asistenciales llegaron al 47,3% de los hogares (donde vive el 55,4% de la población) y ayudaron a contener la escalada de la pobreza y la indigencia, aunque no lograron detenerla. En el caso de los hogares pobres, la cobertura asistencial llegó al 76,6% y benefició a 79,7% de la población que vive en ellos.

En plena crisis económica, la cobertura de la asistencia social se incrementó no solo en los hogares más vulnerables sino también en aquellos que pertenecen a capas intermedias. “Casi 3 de cada 10 hogares de clases medias no profesionales (29%) fueron alcanzadas por algún programa. En el mismo sentido, aunque en mucha menor medida, se advierte un leve incremento de la asistencia social en hogares de clase media profesional (6,7%)”, resaltó la UCA. Con respecto a las regiones, el reporte destacó la poca cobertura social en la Ciudad de Buenos Aires, donde solo alcanzó al 17,8% de los hogares mientras en el conurbano bonaerense llegó a 56%.

El ODSA analizó qué hubiera pasado con los indicadores sociales si no hubieran existido esos programas asistenciales. En el caso de la indigencia, se habría triplicado, al pasar de 9,8% a 27,7% sin Tarjeta Alimentar, IFE, AUH ni otros programas o pensiones no contributivas. En tanto, si solo se descuenta el efecto de la tarjeta alimentaria y el IFE, la indigencia hubiera llegado al 18% de los argentinos. En tanto, los niveles de pobreza habrían escalado hasta 53,9% (casi 10 puntos más que el dato observado) sin las asistencias sociales.

“Sin embargo, el carácter excepcional de varios programas de asistencia, cuya continuidad quedó atada a la evolución del contexto sanitario, implica que la tendencia alcista en la política asistencial podría revertirse en el corto plazo, aunque dentro de niveles muy significativos en tanto la demanda de empleo no se expanda de manera sostenida o la necesidad de reimponer restricciones a la movilidad afecte las fuentes de ingreso laboral de la población, particularmente vinculada al sector informal”, advirtió el ODSA en relación al recorte en el gasto social.

Si bien los datos del ODSA llegan hasta octubre, Agustín Salvia, coordinador de la publicación, sobre la situación al primer trimestre de 2021. “Según el Indec, la pobreza en el último trimestre del año pasado, ya sin IFE, fue de 45%. Esto muestra que, pese a la reapertura de ciertas actividades económicas del sector informal y la construcción, quedó por encima del promedio del segundo semestre. En los primeros meses de 2021, la pobreza alcanzó a un porcentaje de argentinos que está entre 40 y 42%, pese a que al menos el 45% de la población tiene alguna clase de asistencia estatal”, sostuvo el investigador de la UCA.

Salvia agregó que, para quebrar esos datos, se necesita una reactivación económica, con generación de empleo y una baja de la inflación. En cuanto a los sectores más afectados, remarcó: “Siguen siendo los hogares con niños, adolescentes y jóvenes, que no consiguen trabajo y están dejando la escuela. Es una población especialmente afectada en este momento. Esto ocurre en los grandes centros urbanos”.

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