ECONOMÍA

FALABELLA CERRÓ SUS ÚLITMOS TRES LOCALES EN AREGNTINA

La cadena de origen chileno Falabella decidió cerrar las puertas de sus locales de Rosario, Martínez y Florida, en el microcentro porteño. Son los últimos tres locales de los 11 que supo tener esta tienda departamental que llegó en 1993 a la Argentina. La decisión forma parte del plan de ajuste que la compañía anunció el año pasado y que apunta a sostener la presencia en el país mediante el comercio electrónico.

En un comunicado, la empresa sostuvo que el plan de cierre incluye retiros voluntarios para todos los empleados que se quedarán sin trabajo, unos 500, y recalcaron que la operación en Argentina continuará mediante la tienda online. Los cierres anunciados este martes impactan en los tres locales que la empresa todavía tenía operativos, luego de bajar las persianas en otras sucursales situadas en la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y San Juan. Las clausuras se llevarán adelante en un lapso de 60 días.

La salida de Falabella se suma a la larga lista de empresas que dejaron la Argentina en los últimos meses, que también incluye a la aerolínea Latam, las aplicaciones de envíos Glovo y Uber Eats. Además, se estima que unos 90.000 locales cerraron sus puertas y que alrededor de 220.000 personas perdieron sus trabajos.

El cierre de la sucursal rosarina, ubicada en la esquina de las calles Sarmiento y Córdoba, fue confirmado a medios locales Juan Gómez, secretario de Empleados de Comercio de esa jurisdicción. En declaraciones radiales, el sindicalista destacó que la clausura significará la cesantía de 110 personas. “No sabemos bien cómo se van a pagar las indemnizaciones y eso genera mucha preocupación”, sostuvo en diálogo con Radio 2.

En 2020 la cadena había anunciado un plan de ajuste para su operación en el país, que incluye tanto a Falabella como a Sodimac. Durante algún tiempo, la compañía buscó un comprador o socio estratégico para las operaciones de ambas marcas. Sin embargo, las negociaciones por Falabella no llegaron a buen puerto y el grupo empresario decidió el cierre de las tiendas, donde se vendía gran cantidad de artículos de origen importado, golpeados por los problemas para importar.

La suerte de Sodimac fue distinta porque el grupo la retiró de la venta y decidió quedarse en el país, ante la suba de la demanda de artículos para la construcción, un rubro que se beneficia por la brecha cambiaria, ya que tiene costos en pesos e ingresos en dólares.

Por su parte, las entidades gremiales advirtieron que siguen de cerca la situación en la que quedaron los empleados. “Desde el Sindicato de Comercio lamentamos el cierre de las últimas tres sucursales de Falabella en el país y supervisamos el cumplimiento de los derechos de los trabajadores y se exigirá que la empresa garantice el pago de la totalidad de las indemnizaciones correspondientes”.

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