Salud

CORONAVIRUS: AFIRMAN QUE ES EL GOLPE MÁS GRANDE A LA SALUD MENTAL DESDE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

De acuerdo con una investigación realizada en el Reino Unido, un psiquiatra apunta a que el impacto emocional del COVID-19 durará por varios años.

Haber tenido la enfermedad, haberla sospechado o ser testigo de cómo afectó a algún familiar son solo ejemplos de cómo la pandemia alteró nuestros días. La cuarentena, el encierro, la desocupación e incluso la muerte de algún ser querido pueden causar ansiedad e incertidumbre, según los especialistas.

El daño mental producido “no se detiene aunque el virus se encuentre bajo control y haya pocas personas en el hospital. Hay que manejar las consecuencias a largo plazo”, apuntó Adrian James a The Guardian, presidente del Real Colegio de Psiquiatras del Reino Unido. Y desde allí salió el paralelo entre los efectos nocivos de esta pandemia y los que dejó la Segunda Guerra Mundial.

La Segunda Guerra Mundial es, en la historia del Reino Unido, la experiencia más dura, al menos en el siglo XX. La nación venía de una sangría en la Primera Guerra Mundial, enviando jóvenes a combatir en Europa. Casi 400 mil británicos, entre militares y civiles, fallecieron en el conflicto bélico.

Los datos

Según las estadísticas que maneja el Centro de Salud Mental de Reino Unido prevén que hasta 10 millones de personas necesitarán apoyo de salud mental nuevo o adicional como resultado directo de la epidemia de coronavirus. Se comprobó que alrededor de 1,3 millones de personas que no tuvieron problemas de salud mental antes necesitan tratamiento para la ansiedad , y 1,8 millones para la depresión, ambos trastornos se manifiestan en grado moderado a severo.

La no adherencia a los tratamientos médicos producto de la negación es uno de los efectos psicológicos de las pandemias y las cuarentenas que más impacto produce.

¿Qué sucede en la Argentina?

La Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), a través del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), presentó el último informe de una encuesta denominada Crisis Coronavirus. La primera edición fue presentada incluso antes de que se estableciera la cuarentena obligatoria en el país y cuenta con una actualización constante cada diez días. Este último documento refiere a la incidencia del ASPO -Aislamiento Social, Preventivo y obligatorio, medida en 4 momentos diferentes- en la salud mental de los argentinos.

Según los datos publicados por la investigación, el porcentaje de personas en riesgo de trastorno psicológico se incrementó significativamente de 4,86% (marzo) a 7,20% (mayo), 8,10% (julio) y 10,24% (octubre). En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), dicho incremento pasó de 4,9% (marzo) a 6,6% (mayo), y 9,5% (julio y octubre).

En octubre, el 80% de los participantes reportó experimentar malestar psicológico, el 54,8% consumir alcohol y un 46,5% consideró necesario el tratamiento psicológico.

Sobre la aseveración del psiquiatra inglés que decreta que esta pandemia es el mayor golpe para la salud mental desde la Segunda Guerra Mundial, opina Miguel Espeche (M.N. 10.199), psicólogo y psicoterapeuta : “Tiene razón la afirmación, pero no es equivalente. No hubo nada cercano a la Segunda Guerra Mundial. Y antes de este conflicto global, estuvo la pandemia de gripe”.

El especialista plantea que hay que discriminar entre lo que es un trauma, una reacción frente a una situación objetiva que perturba, cómo puede ser la enfermedad o la amenaza del virus, el aislamiento, por ejemplo, y lo que es enfermedad mental.

Estar angustiado no es estar enfermo. La angustia es un signo de salud porque te ayuda a salir del paso. El problema es cuando la angustia se enquista y uno se queda atascado en esa situación”, señala.

“Vamos a vivir tiempos de angustia y tiempos de post trauma. Pero la humanidad demostró a lo largo de la historia que tiene mucha capacidad de regenerarse a partir de situaciones aún más difíciles”, cierra Espeche.

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