
Además de Varane, quien fue responsable directo de los dos goles rivales, en España arrecian las críticas para varios: Hazard, Casemiro, Militao, Bale e incluso Zidane.
La eliminación en octavos de final a manos de Manchester City pegó duro en Real Madrid. Sin reacción, el equipo terminó entregándose casi que mansamente al dominio de su rival en Inglaterra y se fue con una pálida imagen del torneo que ganó 13 veces, más que ningún otro equipo. Lo más fácil sería caerle a Raphael Varane, quien tuvo responsabilidad directa e indiscutible en los dos goles del equipo de Pep Guardiola. De hecho, tras el partido el defensor francés se hizo cargo de la derrota. Elegante y seguro, su seguridad falló en Inglaterra y quedó en el eje de la tormenta, aunque no fue el único. El volante central brasileño es una de las garantías de Real Madrid desde hace ya cinco temporadas. Sin embargo, en la noche del Etihad Stadium estuvo impreciso, a punto tal de generar contragolpes de alto riesgo. Se lo vio falto de ritmo y no pudo hacerse fuerte en el mediocampo. Kevin de Bruyne terminó brillando a sus costados y a su espalda, y tanto Rodri como Gundogan le tomaron por asalto la mitad de la cancha.
Aunque no estuvo en cancha, y ni siquiera viajó a Manchester, su desidida y desinterés ya no se toleran en Madrid. El galés fue una pieza clave en momentos decisivos de la historia del Merengue, pero perdió su lugar y desde entonces parece no haberse preocupado por recuperarlo. Hace tiempo se habla de una salida, pero su alta ficha es una traba. De todos modos, está cada vez más afuera que adentro.
Difícil caerle al entrenador que le dio una Liga inolvidable a Real Madrid y que ganó las anteriores tres ediciones de Champions League en la que dirigió al equipo. Sin embargo, en Manchester su equipo no respondió y la ausencia del uruguayo Federico Valverde en la mitad de la cancha dejó muy solo a Casemiro, y les dio vía libre a los talentosos mediocampistas del City. Su planteo falló y la elección de algunos nombres propios (Hazard y Rodrygo) no terminó siendo acertada.
El central brasileño había dado buenas señales.



