¿POR QUÉ TU PERRO ROMPE TODO CUANDO SE QUEDA SOLO EN CASA?

Si cuando te vas de casa tu perro ladra, destroza cosas y araña las puertas, es probable estar frente a un típico caso de ansiedad por separación.
¿Qué es?
Como su propio nombre indica, la ansiedad por separación es un tipo de ansiedad que suele manifestarse en algunos perros cuando se separan de su dueño.
No te estreses, este tipo de comportamiento en los perros es común en toda clase de razas y afecta a un 15-20% de la población canina, sobre todo en dueños inseparables de sus mascotas.
¿Cómo se manifiesta?
El perro puede mostrar tres comportamientos/síntomas principales:
1) Conducta destructiva.
2) Hacer sus necesidades en lugares poco habituales o inadecuados. Por ejemplo, sobre la cama o sofá.
3) Ladrido excesivo.
Además de estos, en ocasiones, pueden manifestar otros síntomas como lamido de las extremidades, vómito o diarrea.
¿Cómo obtener un correcto diagnóstico?
Para confirmar la existencia de un problema de ansiedad por separación, la historia clínica debe poner de manifiesto los siguientes hallazgos:
Aparición de uno o más de los 3 síntomas principales.Estos síntomas deben aparecer en ausencia de sus dueños.
¿Por qué sufre ansiedad por separación?
Su naturaleza social: las reacciones de ansiedad ante la separación son muy frecuentes en las especies sociales como el perro (vida en grupo).
Una excesiva dependencia (o exceso de apego) del perro hacia uno o varios de los miembros de la familia. Por ello, los síntomas de la ansiedad se manifiestan siempre cuando el propietario se encuentra ausente o en los momentos anteriores al abandono del domicilio.
Algunos factores predisponen a que la mascota desarrolle este síndrome, como el destete prematuro, la procedencia del animal y el manejo del propietario.
Tratamiento. ¿Qué puedo hacer?
Principalmente debes acudir a tu veterinario, él podrá ayudarte con un tratamiento basado en medidas que incluyen desde pautas generales en tu conducta hasta el uso de fármacos, nutracéuticos y feromonas. Algunos tratamientos comienzan en nuestro propio comportamiento.



