
Cuando parecía que la franquicia argentina se llevaba un nuevo triunfo, apareció Hurricanes en todo su esplendor y dio vuelta un partido imposible. El triunfo neozelandés por 26 a 23, dejó un sabor amargo y de desazón en el equipo nacional.
Luego del triunfo por 38 a 8 en el primer partido de la temporada 2020 del Súper Rugby Jaguares llegaba a un duro choque ante Hurricanes, por la segunda fecha del torneo. Con cuatro cambios con respecto al arranque del debut; y con la vuelta del capitán De La Fuente por Mallía, Sebastián Cancelliere por Delguy, Domingo Miotti por Díaz Bonilla; y Rodrigo Bruni por Lezana este último en el pack, el equipo de Gonzalo Quesada iba en busca de su primer triunfo como local frente a los neozelandeses al que solo le había ganado el año pasado en Wellington por 28 a 20.
Hurricanes lo había derrotado en 2016 de local por 40 a 22 y en La Argentina el año pasado por 34 a 9. En el debut de este año venía de sufrir un duro traspié ante Stormers con una derrota de 27 a 0, y llegaba a la cancha de Vélez decidido a cambiar su imagen./arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/VZLPBJEPUBFBXIMU53ETU5N76E.jpg)
HURRICANES Y UN PREMIO QUE NO ESPERABA EN EL FINAL
Pero los neozelandeses no se dieron por vencidos y fueron a buscar el descuento. Alex Fidow a diez del final apoyó el primer try de su equipo y Jackson Garden-Bachop Lo convirtió para dejar el resultado otra vez a tiro (23 a 19). Quedaba poco tiempo, pero fue suficiente para el equipo de John Plumtree que lo fue a buscar. El partido seguía abierto y los visitantes buscaban el try para llevarse un triunfo que quince minutos antes parecía imposible de obtener./arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/5P7RHFQTCFF4VPZUP6GP4HZIOM.jpg)
Y esas ganas pudieron más que la defensa de Jaguares. , Y llegó ese try luego de una gran jugada a través del medio scrum Jamie Booth que apoyó en el ingoal argentino tras un buen pasamanos y luego de una cortada por el centro de la cancha. La defensa ya no era la misma, y el final en el partido Hurricanes lo aprovechó al máximo. La conversión de Smith puso la chapa para los visitantes 26 a 23. Jaguares buscó pero sin convicción en la última, y así llegó un final impensado, con la consecuente desazón y bronca en la cara de los jugadores argentinos y los más de ocho mil espectadores que dijeron presente en Liniers.
Una derrota que duele por como fue el partido, y porque le jugaron de igual a igual a un gran equipo que ante el menor descuido aprovechó al máximo su oportunidad para pegar el zarpazo y llevarse un triunfo impensado.
Fuente: INFOBAE



