Sociedad

NO PUDO TENER SU FIESTA DE 15 AÑOS PORQUE ERA POBRE, 64 AÑOS DESPUÉS SU FAMILIA LE CUMPLIÓ EL SUEÑO

“Cuando entré al salón todos me aplaudían. ¡Me hicieron sentir una reina”, dijo a Infobae Nina, a sus 79 años tuvo el anhelado festejo al lado de su familia en la ciudad de La Plata

Un vestido rosado largo, mostacillas con brillos, tules, transparencias y un corset en forma de corazón con los hombros al descubierto. Así era el vestido que Idalina Silva había soñado en su adolescencia. No pudo tenerlo. Su familia era muy pobre y cuando su cumpleaños número 15 se aproximaba supo que debía dejar su sueño de lado. Y no hubo vestido largo ni vals con su padre, ni torta ni souvenirs. La realidad le pedía otra cosa: salir a trabajar.

El pasado 11 de enero, cuando Nina celebró su 79 años, su gran familia -son 84 entre hijos, nietos y bisnietos- hizo realidad aquel deseo y pudo tener su vestido de princesa. “Mis hijos me habían dicho que harían un festejo, pero no creí que a esta edad me harían una fiesta de 15. Pero la hicieron y se los agradezco porque fue un sueño cumplido”.

Fue su hija Yolanda la artífice de todo. “La idea de regalarle su soñado vestido surgió a mediados de octubre cuando estábamos viendo con mamá una revista con modelos de 15 y me contó que no había tenido su fiesta. Me dijo como al pasar que le hubiera gustado ponerse uno de esos vestidos. El domingo siguiente le festejamos el Día de la Madre junto a mis hermanos y aproveché el momento para contarles la idea de la gran fiesta. Todos dijeron que sí y decidimos organizar este festejo para su próximo cumpleaños”, cuenta la menor de las hijas.

“El vestido me gustó porque tenía todo lo que yo quería. ¡No le faltaba nada!

El vestido, el vals y la fiesta de Nina

Durante 2019, dos nietas de Nina cumplieron los 15 y los preparativos de sus fiestas hicieron que la abuela volviera a encontrarse con aquel sueño de juventud.

Fue así que llegó esta tarde de octubre donde la mujer le confió a su hija que el mayor deseo de su vida había sido ponerse uno de esos hermosos vestidos, que solía ver en revistas o en las vidrieras y que siempre le habían resultado inalcanzables. “Mi mamá creció en un hogar muy humilde y para sus padres fue imposible hacerle una fiesta. Vivían en La Plata y su padre tenía un empleo en Berisso donde ganaba poco… Mi mamá ni siquiera pudo ir a la escuela”

Después del aquel festejo del último Día de la Madre nadie volvió a hablar sobre el vestido de Nina y ella, en silencio, una vez más dejó escapar ese sueño. “A mediados de diciembre comenzamos a organizar la celebración y se lo contamos, pero ella no nos creía -afirma Yolanda y se ríe-. Hasta que finalmente se dio cuenta de que todo estaba avanzando y se hizo a la idea de que tendría su fiesta”.

A los 79 años, Nina cumplió el sueño de tener su vestido de 15. Ya era diciembre cuando otra de las hijas pasó a buscarla por su casa para ir a comprar el vestido. “No tardó nada en elegirlo. Vio uno que le encantó y ahí nomás dijo ‘¡Este es mío!’ ¡Y se lo trajo!”. “Me gustó porque tenía todo lo que yo quería. ¡No le faltaba nada!”, confesó la homenajeada.

A las nueve de la noche del sábado 11 de enero, Nina bajó de un auto blanco con un gran moño rosado. Entre aplausos y papelitos de colores entró al salón del brazo del menor de sus hijos. La canción Hero, de Mariah Carey, acompañó los pasos de la mujer que a los 79 años estaba cumpliendo el sueño de su vida.

Esa noche los dolores le dieron una tregua: bailó el vals con sus hijos, sus nietos, sus bisnietos. ¡Hasta bailó cumbia! “Nunca la habíamos visto con tanta felicidad, tan contenta… Cuando entró nos emocionamos todos porque los chicos empezaron a aplaudir fuerte, a gritarle cosas lindas y a alentarla… Todos sus nietos fueron a abrazarla. La fiesta tuvo todos los detalles de una quinceañera: su torta, los souvenirs y todo lo que siempre soñó”, revive esa noche la artífice de la celebración.

Artículos Relacionados

Botón volver arriba