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IRÁN LANZÓ 10 MISILES CONTRA BASE MILITAR DE ESTADO UNIDOS EN IRAK

La Guardia Revolucionaria iraní confirmó la operación llamado "mártir Qassem Soleimani", en homenaje al asesinato del general. El ataque fue contra un destacamento del ejército norteamericano, a 200 kilómetros de Bagdad.

Irán lanzó este martes al menos 10 misiles contra una base militar estadounidense en Irak como represalia por el asesinato de su general Qassem Soleimani, informaron la Guardia Revolucionaria y la televisión estatal iraníes.

La televisora Irinn confirmó el lanzamiento de 10 misiles tierra-tierra contra la base militar norteamericana Al Assad en Irak y detalló que el nombre de la operación es «Mártir Qasem Soleimani»

La Casa Blanca confirmó que el presidente, Donald Trump, está al tanto de los reportes del ataque y una de sus voceras dijo que está «monitoreando la situación» y consultando a su equipo de seguridad nacional. El ataque hace subir el precio del petróleo e impacta en las en el precio de las acciones en el mundo.

«Somos conscientes de los informes de ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak. El Presidente ha sido informado y está monitoreando la situación de cerca y consultando con su equipo de seguridad nacional», informó la secretaria de Prensa, Stephanie Grisham.

Los valientes soldados de la unidad aeroespacial de IRGC (Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, grupo de elite de las fuerzas armadas iraníes) lanzaron un ataque exitoso con decenas de misiles balísticos en la base militar de Al Assad en nombre del mártir general Qasem Soleimani», indicó un comunicado de esa organización militar citado en Twitter por Farnaz Fassihi, corresponsal del diario estadounidense The New York Times.

Saeed Jalili, Secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional de Irán, tuiteó una bandera iraní, en una clara alusión al tuit que Donald Trump realizó luego del ataque contra Soleimani.

El ataque, reportado también por otros medios en redes sociales, es la primera represalia conocida por la muerte de Soleimani, ocurrida el jueves pasado en Bagdad, durante un bombardeo aéreo de tropas norteamericanas.

Más temprano, el gobierno de Irak sostuvo que la salida del país de las fuerzas extranjeras «es la única solución» para frenar la escalada de tensión y dejó al desnudo los intentos, hasta ahora poco eficaces, de Estados Unidos de mantener unida a su coalición en ese país árabe.

«No nos vamos de Irak. Hubo una confusión, pero nuestra política no cambió. Seguimos comprometidos con nuestros aliados en la región y con el objetivo de frenar las malas acciones iraníes, garantizar una derrota duradera de ISIS (Estado Islámico) y apoyar a Irak para que se convierta en una nación fuerte e independiente», afirmó el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, en conferencia de prensa.

Tras enunciar una serie de amenazas, Esper aseguró que Washington estaba buscando «una solución diplomática» y que estaba dispuesto a «un diálogo sin condiciones previas», si Irán se compromete a poner fin a sus «acciones malignas en la región» y a «terminar este derrame de sangre».

Poco después, el presidente Donald Trump ratificó que no sacará sus tropas de Irak.

Los vínculos entre el gobierno iraquí -un aliado de Estados Unidos desde la invasión de 2003 y el derrocamiento y asesinato de Saddam Hussein– y la República Islámica de Irán hace años que vienen creciendo y profundizándose.

El asesinato de Soleimani, el comandante iraní que lideró el esfuerzo conjunto para derrotar al Estado Islámico e ideó el fortalecimiento de las milicias chiitas iraquíes tanto política como militarmente en los últimos años, afianzó aún más ese vínculo y expuso el difícil equilibrio que mantuvo hasta ahora el Estado iraquí al ser un férreo aliado de dos declarados rivales: Irán y Estados Unidos.

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