
El flamante director técnico de Boca Juniors, Miguel Ángel Russo, último entrenador campeón de América en el club, expresó su claro deseo de «ganar la Copa (Libertadores) y festejar en La Bombonera», tras firmar su contrato para asumir la conducción del plantel el próximo viernes.
Sin la presencia de Juan Román Riquelme, responsable del Departamento de Fútbol, en su presentación, pero con la compañía del presidente Jorge Amor Ameal, Russo aseguró que su revancha en Boca le llega «en un buen momento» de su vida y agradeció a toda la dirigencia, «especialmente a Román», por la «posibilidad importante» de retornar a la institución.
A los 63 años, y tras superar un cáncer, Miguel -como se lo conoce en el ambiente del fútbol- se mostró sensible durante una conferencia de prensa en la que aseguró que «lo mejor está por venir», confiando en el conocimiento del club por su primer paso en 2007.
«Todo lo que viene para mí es importante. Uno en la vida tiene que hacer lo que le gusta y yo lo sigo haciendo. Boca significa mucho para mí. Por suerte se terminó la espera que fue larga. Ya veníamos trabajando en silencio y ahora nos vamos a hacer cargo de todo lo que viene», dijo Russo en sus primeras palabras.
«Sabía que en algún momento iba a volver. Todos los técnicos que fueron campeones de América en Boca (Juan Carlos Lorenzo y Carlos Bianchi) pudieron volver y yo sabía que también tendría esa posibilidad. Dios sabe por qué se dan las cosa y creo que este es un buen momento para volver», sumó.
El viernes próximo, acompañado por Leandro Somoza (ayudante de campo), Damián Lanatta (preparador físico) y un grupo de colaboradores a completar en las próximas horas, Russo pondrá en marcha el ciclo técnico número 22 de una carrera de entrenador que ya lleva tres décadas.



