EL VATICANO PIDIO PERDÓN POR LOS ABUSOS DEL PRÓVOLO PERO NO EXPULSÓ A LOS CURAS
A través de una carta pública, el obispo auxiliar de La Plata, Alberto Bochatey, expresó que espera que el fallo judicial traiga "paz a las víctimas que han sufrido tanto y alivio a tanto dolor".

La Iglesia Católica pidió perdón por los abusos sexuales de menores cometidos en el Instituto Próvolo de Mendoza y confió en que las condenas penales contra los acusados traigan «paz a las víctimas que han sufrido tanto».
Dos días después de la sentencia contra los curas Nicola Corradi y José Corbacho, y a través de una carta pública, el obispo auxiliar de La Plata y «Comisario Apostólico» del Vaticano, Alberto Bochatey, manifestó el pedido de perdón por parte de la Iglesia y dijo que se espera que el fallo judicial traiga «paz a las víctimas que han sufrido tanto y también algo de alivio a tanto dolor y a tantas heridas».
Además, en un comunicado publicado en la web de la Conferencia Episcopal Argentina, Bochatey señaló la investigación canónica que inició El Vaticano en mayo de 2017 ante las denuncias realizadas en Mendoza y sostuvo que los enviados constataron que las mismas eran verosímiles.
«La Iglesia nunca encubrió a los sacerdotes en cuestión y el proceso canónico sigue su curso en la Congregación de la Doctrina de la Fe», indicó y agregó: «nunca ocultó información ni quitó colaboración».
Al referirse a los abusos sexuales, Bochatey citó al papa Francisco al señalar que «son un crimen que genera hondas heridas de dolor e impotencia», y agregó que lo ocurrido «ha hecho también un daño inmenso a la Iglesia de Mendoza».



