
El equipo de Gustavo Alfaro se mostró anímicamente destrozado tras la eliminación con River y el conjunto Granate le dio otro sopapo.Una de las peores versiones de Alfaro que nuevamente lo incomoda.
El Xeneize no levanta, sumó un punto de los últimos nueve y se quedó sin punta: perdió con un bravo Lanús y el 2-1 lo metió Auzqui, cuyo pase pertenece a River.
Boca no pudo levantarse después de la eliminación en la Copa y perdió 2-1 con un Lanús que, así, quedó segundo en la Superliga (a dos de Argentinos). Para colmo del Xeneize, el 2-1 lo metió Carlos Auzqui, cuyo pase pertenece a River. Sand, de cabeza, y Mauro Zárate, con un gran tiro libre, hicieron los otros goles. Al final fue expulsado Izquierdoz.
Pero más allá de la derrota, lo que más preocupa en el mundo Boca es la falta de actitud, de juego y la incertidumbre de cara al futuro. 
Con esta actuación y con este resultado, las horas de Gustavo Alfaro están contadas en Boca Juniros. El equipo no responde, no contagia y muestra una debilidad física increíble. Cuando, promediaba el segundo tiempo, el DT volvió a apostar por la dupla de atacantes de Tévez -Abila, quienes no están aptos para jugar desde lo físico en Superliga, por esta razón, el rendimiento de Boca mermó y careció de sorpresa. Sus hinchas, explotaron en las redes sociales y expresaron su descontento con las decisiones del DT.
Lanús ganó porque fue mejor, tuvo efectividad y con mucho orgullo, neutralizó a un Boca Juniors, que en este momento, no transmite nada en el campo de juego.
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