QUE PASA CON DANIELE DE ROSSI EN BOCA ?
MUCHA RECEPCIÓN Y NADA DE BRILLO DEL ITALIANO TODAVÍA

El Romano vio la semi con River desde afuera y hace rato que no juega, aunque estos días serán determinantes para la megaestrella mundial.
Daniele De Rossi no tiene hoy el lugar que creyó que iba a tener a esta altura. Es verdad que de entrada sabía que venía a pelear un lugar, aunque las circunstancias y su condición lo fueron alejando lentamente de ese sueño que lo tenía a él dentro de la cancha con la camiseta de Boca. Sin embargo, el romano de 34 años , se recuperó bien de la distensión que sufrió la idea es que esta semana ya se incorpore al resto de sus compañeros y, por qué no, volver a concentrar contra Defensa con la intención de sumar minutos.
El primero en levantar la mano y decir que en ese lugar de la cancha ya estaba Iván Marcone fue nada menos que Gustavo Alfaro. Eso, por supuesto, no quiere decir que el DT no está conforme con la llegada de la megaestrella mundial, pero sí que nunca lo pidió. Aunque Lele, como bien anticipó Lechuga Capaldo.
Esos no fueron las únicas trabas para que De Rossi, que hasta ahora lleva cinco partido en Boca y un gol a Almagro el día de su debut en la Copa Argentina, sino que su propia condición física le demoró los planes. Primero porque lógicamente es todo un proceso de adaptación hacer un cambio tan rotundo como el que hizo, en el que pasó de estar 18 años en el mismo lugar -La Roma- a tener que descubrir prácticamente un mundo Además del día a día en su vida, se tiene que adaptar a la idiosincrasia de nuestro fútbol, a los modismos, a otra forma de interpretar todo. Va por el buen camino», le contaron a Olé desde el círculo del volante campeón del mundo en Alemania 2006. En segundo lugar, cuando parecía que agarraba ritmo, se lesionó. Justo después de jugar de titular el Súper del torneo en el Monumental (su último partido). Y eso fue como volver a empezar desde lo físico, volver a trabajar en soledad en Casa Amarilla .
El cuerpo técnico lo sabe, a tal punto que Alfaro pensó en que el italiano sea una opción de recambio en el superclásico de ida en el Monumental pese a que finalmente lo vio de afuera comiéndose las uñas, con mucho nerviosismo y a pura indicación junto a Paolo Goltz, el otro que evolucionó y que seguramente también pueda concentrar ante el Halcón.
Diario Deportivo Olé



