
El viernes, a las 9, en el Foshan International Sports and Cultural Center, con capacidad para 14.700 espectadores, el seleccionado se medirá con los venezolanos del argentino Fernando Duró. Y el domingo, a la misma hora, será el turno de enfrentar a los polacos, por el pase a los cuartos de final y una de las dos plazas a Tokio que el certamen otorga para América.
El equipo conducido por Sergio Hernández cumplió con lo que había programado. Le ganó un partido muy trabajado a Rusia por 69 a 61 y avanzó a la nueva etapa arrastrando las tres victorias de la primera fase.
“El equipo sólo jugó mal el primer cuarto. Después rendimos e hicimos un muy buen partido. Tuvimos un final cerrado cuando el desarrollo pedía más. Debimos haber ganado con mayor amplitud”, agregó el capitán de Argentina.
El triunfo frente a los rusos se sustentó en la tarea destacada de Facundo Campazzo. El base cordobés brilló con 21 puntos (4/7 en dobles, 2/7 triples y 7/9 libres), más 7 asistencias, 6 rebotes y 3 recuperos en 32 minutos.
Scola aportó 13 puntos, lo mismo que Marcos Delía, de sobresaliente tarea en la pelea bajo los cestos. Venezuela dio el golpe al dejar afuera al local China de la ronda campeonato del Mundial.
“Antes del juego pensábamos que jugaríamos ante China. Ahora vamos a hablar sobre Venezuela. Nosotros los conocemos mucho y ellos nos conocen mucho a nosotros”, expresó el entrenador bahiense.
Se trata de un rival más que conocido para la selección. En los últimos tiempos se dieron grandes duelos con los venezolanos. “Nos enfrentamos muchas veces, son un equipo muy peligroso, tienen buenos tiradores y son movedizos”, señaló Hernández.
El entrenador alertó que Argentina tendrá que “cambiar el chip rápido” porque Venezuela tiene un estilo de juego “muy diferente” al de Rusia.
“A Venezuela la conocemos muy bien. La hemos enfrentado en varias oportunidades”, sostuvo Campazzo sobre el próximo escollo del seleccionado



