En la ida en Brasil, Athletico Paranaense había dejado vivo a River por ineficacia propia y por las atajadas de Franco Armani. En la definición de la Recopa Sudamericana, el Millonario salió desde el comienzo a intentar empatar la serie en el Monumental.

Recién en el segundo tiempo, cerca de la hora de juego, Nacho Fernández abrió el marcador y puso el 1-1 global. El VAR vio una mano de Lucho González y el Diez cobró el penal.
Sobre el final, cuando Paranaense había tenido algunas oportunidades, Matías Suárez le puso una pelota espectacular a Lucas Pratto, quien definió mano a mano perfecto.
Para cerrar el título, el fondo brasileño se equivocó y Suárez metió el 3-1 global para que River levante un nuevo título campeón. iver es gigante. Un gran campeón. No hay que revisar más la historia, su rica historia: esta etapa de su vida es la más grande de su reseña. Volvió del ocaso para ser cada día más glorioso. El título local conseguido por Ramón Díaz en 2014 abrió un mundo nuevo, mucho mejor. Y con Marcelo Gallardo se reinventó con gestas que parecían impropias en su leyenda. La Recopa 2019 ya está en sus vitrinas. Una más: 12 trofeos internacionales, 10 con el pulso de Muñeco, el DT más importante de su historia. El impensado 3 a 0 frente a Paranaense le abre una sonrisa que excede la nueva estrella y que confirma al equipo millonario como el moderno equipo copero de nuestro país.
Parece un sueño. River volaba sin piloto, corría sin brújula. Pratto creó un unipersonal que invitó a soñar, de un arco a otro, un tractor a pura potencia, que no le teme a nadie. Iban 46 minutos de la segunda mitad de una final internacional de las bravas, de las históricas. River corría con el corazón en la garganta, colosal en el arte de ir con los ojos entreabiertos, hasta que apareció Suárez, con magia, y una asistencia a lo Gallardo de pantalones cortos. Pratto abrazó la gloria. Como en la primera final de la Libertadores en la Bombonera, como en la segunda final en Madrid. Gol, título y brazos cruzados, en esa celebración que todavía recorre el mundo desde aquel 9 de diciembre. Ya es, el Oso, uno de los 9 más importantes de la historia millonaria.



