LOLA CHOMNALEZ: SE REACTIVA LA CAUSA
La familia de la chica asesinada en Valizas cree que "no es una sola persona la que cometió el crimen".

A cuatro años y cuatro meses del crimen de Lola Chomnalez, la Justicia argentina presentó su propia investigación para colaborar con Uruguay en el esclarecimiento del caso cuyo expediente no tuvo movimientos ni novedades en los últimos tiempos.
Las nuevas teorías e hipótesis del hecho realizadas por licenciados en criminalística y criminólogos argentinos fueron llevadas a la fiscalía de Rocha por los padres de Lola. En persona y junto a su abogado Juan Williman presentaron la voluminosa carpeta que en los próximos días podría generar diferentes medidas de prueba e importantes novedades.
“Los asesinos de mi hija están entre Valizas y Aguas Dulces. Estamos convencidos de que este año se da, este año vamos a tener las novedades que tanto esperamos», afirmó Adriana Belmonte tras reunirse con el fiscal del caso. Para ella, «no es una sola persona la que cometió el crimen» y según el análisis del expediente, el homicidio lo habrían cometido al menos dos sujetos.
“En estos últimos tiempos comenzamos a ver todo desde otra perspectiva y gracias a la predisposición del fiscal Jorge Vaz, pudimos acercar nuestra opinión y el trabajo que hicimos en la Argentina. Tenemos una luz de esperanza y vamos a seguir luchando para encontrar a los asesinos de Lola”, dijo Diego Chomnalez en la puerta de la fiscalía.
La causa, plasmada en un expediente que tiene 10 cuerpos con 35 mil fojas, sufrió varios hechos inéditos e insólitos en lo que va de la investigación, como por ejemplo los constantes cambios de fiscales y jueces a cargo. Ese fue uno de los grandes inconvenientes que hizo que estuviera casi siempre en foja cero. En total ya son cuatro fiscales los que pasaron por el caso y cinco magistrados, algunos de ellos renunciaron, otros se jubilaron y el resto fueron removidos a otras dependencias de la Justicia uruguaya.
El otro problema que tuvieron que padecer los padres de Lola y su abogado fue la paupérrima investigación realizada desde el comienzo, lo que derivó en la gran cantidad de sospechosos que tuvieron que ir a declarar al juzgado de Rocha.
Fueron cerca de 40 las personas indagadas que en algún momento quedaron en la mira de la Policía pero el ADN se encargó de liberar a cada uno de ellos. Es que los detectives solo tienen como prueba clave y fundamental la mancha de sangre encontrada en la toalla que Lola llevaba en su mochila al momento de ser asesinada. Ese rastro genético hallado no coincide con ninguno de los sospechosos que figuran en el expediente.



