
El cero a cero final implicó cerrar la temporada sin alegrías, producto de una campaña impresentable. Olimpo fue su mejor aliado.Desgraciadamente no le pudieron dar al público un triunfo de local. Pero el lobo se salvó y seguirá en el Nacional B.
Los silbidos finales, casi una constante en este semestre, implicaron el adiós. En realidad, hubo pocos optimistas previo al partido, pero la ilusión estaba ahí.
Sin embargo, los jugadores de Gimnasia se encargaron de dejar las cosas en su lugar. Apenas empataron con Agropecuario en el estadio «23 de Agosto» sin abrir el marcador y fue gracias al arquero Carlos De Giorgi que no perdieron. En la primera acción del encuentro, el arquero local evitó el festejo de Klusener que apareció muy solo y de no ser por la feliz intervención del «1» hubiese abierto el marcador. Y sobre el final de la etapa, Gómez mandó un centro por derecha y Fernández, de manera increíble entrando por atrás, se comió la apertura.
Se trató de 45 minutos con más lucha que fútbol, algo que en el «lobo» de los últimos tiempos pareció ser una película repetida.
En el complemento no cambió demasiado el trámite. Los incondicionales seguidores del club «albiceleste» alentaron con fuerza, pero nada pasó.
Recién en el minuto 28, Matías Córdoba probó desde fuera del área y fue todo un símbolo de este presente «lobo», que si hoy lo mantiene en la B Nacional se debe pura y exclusivamente a Olimpo, que descendió anticipadamente. Por suerte.
Agropecuario se dio cuenta tarde que se estaba quedando fuera del Reducido. Su entrenador, Felipe De La Riva, también. Adelantó sus líneas por fin y de contragolpe, Bailone casi liquidó la historia, pero respondió con solvencia el portero Germán Salort, exZapla. En el rebote tampoco pudo Córdoba.Y en la última acción del partido, Di Giorgi «achicó» todo su arco cuando Klusener apareció en el punto del penal cabeceando solo. El balón salió desviado y así se terminó todo.
La campaña 2018-2019 se querrá olvidar pronto. Los muchachos no respondieron a las expectativas y se estima que la «depuración» será grande, una regla no escrita en el fútbol. La fortuna jamás también es cierto y hubo arbitrajes más que dudosos, pero en síntesis los números fueron determinantes: todo un semestre sin ganar en casa y se cosecharon sólo 10 puntos sobre 36 en disputa.
Fuente Tribuno de Jujuy



