
Fue en el Kempes ante 50 mil almas por la ida de la Fase 2. Ramírez y Pochettino anotaron dos golazos. La visita terminó con 10 por la expulsión de Hudson. La revancha, el miércoles en Brasil.
Con dos golazos y aguantando bien el primer tiempo, Talleres logró este miércoles a la noche un triunfazo por 2 a 0 ante San Pablo de Brasil en el estadio Mario Alberto Kempes, en el partido de ida de la Fase Clasificatoria 2 de la Copa Libertadores.
Los goles del equipo cordobés fueron convertidos por Juan Ramírez, a los 13 minutos, y Tomás Pochettino, a los 42, ambos en el complemento.
El equipo paulista terminó con diez jugadores por la expulsión de Hudson, a los 35 de la segunda mitad.
El desquite de esta eliminatoria se jugará el 13 de febrero en el Morumbí paulista y el ganador avanzará a la Fase 3 de la Copa, donde se cruzará con el vencedor del duelo entre Palestino de Chile e Independiente Medellín de Colombia, que este miércoles a la noche igualaron el primer encuentro 1 a 1.
El primer tiempo fue un partido con dos equipos cuidándose de lo que el rival podía proponerle, porque Talleres no salió decidido a jugar cara a cara y San Pablo se mostró férreo en defensa y con ciertas virtudes en ataque.
La pelota en el equipo paulista siempre pasó por Nene, con la potencia de Everton y Pablo en el ataque, pero Talleres propuso un juego por las puntas y alguna que otra buena intención de Sebastián Palacios.
Un disparo de Nene, que sacó Pochettino justo a tiempo, y un remate de Hudson, que despejó Herrera, fueron las jugadas más claras del equipo paulista, que en general se mostró más cerca del gol que la «T».
Sólo un remate de Dayro Moreno, que casi abre el marcador, fue el escaso argumento que mostró Talleres en ataque, algo que pareció poco para sus pretensiones de local.
En el complemento, un tiro libre de Ramírez, a los 3, lo despejó Volpi, en una acción de las que Talleres no logró tener muchas a su favor.
Sin embargo, los hombres de Vojvoda rompieron la paridad con un golazo al ángulo de Juan Ramírez, que hizo inútil la estirada de Volpi y, desde ahí, dominaron las acciones de un partido que parecía desfavorable en un principio.
San Pablo careció de profundidad y eficacia y el cansancio físico lo comenzó a sentir, y, a los 35, se quedó con un hombre menos por la expulsión de Hudson.
Con el jugador de más, la «T» fue por la diferencia que le diera tranquilidad para la vuelta y así llegó el golazo de Pochettino, que volvió a hacer estallar el Mario Kempes.



