
Como era de esperarse, el espectáculo se presentó con pocos espacios y la vía aérea representó la principal arma de los equipos para abrir el marcador. Un cabezazo de Jonathan Schunke fue el ejemplo más claro en los primeros movimientos, pero la pelota se fue a centímetros del palo derecho de Aguerre.Un centro de Bittolo que no llegó a conectar Rivero fue la primera amenaza del elenco rosarino, ya que unos instantes después Amoroso exigió a Mariano Andújar con un testazo de pique al piso que hizo lucir al arquero con pasado en la Selección.
La respuesta del León sobrevino en los pies de Facundo Sánchez con un argumento distinto al que se estaba empleando. El intento de larga distancia sorprendió a todos los presentes, dado que el disparo tenía destino de ángulo. Sin embargo, el ex Vélez se estiró con una maniobra extraordinaria para mantener el cero. A pesar de la ausencia de goles, los protagonistas hacían los méritos suficientes para entretener al puñado de hinchas que se acercaron al Centenario.





