1 DE AGOSTO: DÍA DE LA PACHAMAMA O MADRE TIERRA

«La Pacha» es a la vez divinidad y suelo. Es esa deidad que inviste de un halo sacro la Tierra, lo más cotidiano que pisamos, sus frutos, el humus negro que vemos en nuestras plantas del jardín o balcón los hombres y mujeres de ciudad. Vasta, inteligente, sincrónica y maternal (dadora de vida y múltiples reinos).
El termino «pacha mamá» está formado por dos palabras de origen quechua, “pacha” significa Universo, mundo, tiempo, lugar y “mama”, eso mismo. El divino femenino del imperio incaico otorga forma a la Naturaleza, la dibuja como mujer, le agradece. Ella no es virgen, se autofecunda. Lejos de dioses barbudos que habitan cielos inalcanzables, adorarla es honrar la misma sustancia que nos dio a luz como humanidad.
Aunque muchos creen que el origen de la recordación del 1 de agosto es andino, la verdad es que tiene su origen en la Biblia y, por ende, llegó hasta estas tierras de la mano de los españoles.
Para el investigador y folclorólogo Juan Alfonso Carrizo, la costumbre de sahumar y ahumar las casas se originó a mitad del siglo XIX, en Bolivia, cuando en la ciudad de La Paz se comenzó a editar almanaques donde se resaltaban los 32 días nefastos del año.
En esas jordanas no se debía comprar, ni vender, ni hacer tratos de ninguna naturaleza. Pero de esos 32 días nefastos estaban los tres peores: el 15 de marzo, el 1º de agosto y el 18 de agosto, además de los cuatro lunes más peligrosos.
Por alguna razón desconocida, los campesinos de Bolivia olvidaron la mayoría de los días y quedó solo el 1º de agosto que, según La Biblia, es el natalicio de Caín, hijo de Adan y Eva y matador de su hermano Abel.
De los cuatro lunes terribles solo quedaron dos en la memoria colectiva: el primer lunes de septiembre, natalicio de Judas Iscariote, el que vendió a Jesús por unas monedas; y el cuarto lunes de octubre, natalicio de Herodes, el que mandó a matar en Judea a los Santos Inocentes, orden que se ejecutó el 28 de diciembre.
Con el paso del tiempo, solo quedó en la memoria campesina de Bolivia, el 1º de agosto y de allí, según el investigador Reyes Gajardo, se extendió a todas las regiones andinas.



