La clasificación de Corinthians a los cuartos de final de la Copa Libertadores terminó de la peor manera. Tras el pitazo final en la Neo Química Arena de San Pablo, se desataron incidentes entre ambas hinchadas y el operativo terminó con nueve detenidos: cinco simpatizantes de Rosario Central (argentinos) y cuatro de Corinthians (brasileños), uno de ellos menor de edad.
Los nueve quedaron a disposición del Jecrim, el Juizado Especial Criminal que funciona dentro del propio estadio e interviene en hechos ocurridos durante espectáculos deportivos. En el medio de los cruces, dos efectivos de la Policía Militar resultaron heridos mientras intentaban contener la situación.
Cómo se desataron los incidentes
Según medios brasileños, todo empezó cuando hinchas de Corinthians provocaron a los de Central, que todavía permanecían en su sector esperando la autorización para dejar el estadio. El operativo de seguridad había logrado mantener separados a los dos grupos durante el partido, pero tras el final los enfrentamientos se intensificaron: hubo corridas, vallas por el aire y la intervención de la Policía Militar para dispersar a los simpatizantes.
La serie llegó tensa a Brasil. En la ida, disputada el 13 de agosto en Rosario, el arquero de Corinthians Hugo Souza denunció haber recibido insultos racistas desde la tribuna local, lo que derivó en la activación del protocolo antirracista. En la revancha, la tensión escaló dentro y fuera de la cancha: Di María respondió a las provocaciones mostrando su tatuaje de campeón del mundo, un gesto que se viralizó y le valió críticas en las redes, hasta que el clima terminó de estallar con los detenidos ya consumado el pase brasileño
Fuente crónica.com.ar
