Matías y Giuliana contaron que tuvieron mucha repercusión con su creación porque las personas “no lo pueden creer”. Sin embargo, ellos también están sorprendidos por los lugares a donde llegan sus productos. “Hacemos envíos a países que ni sabíamos dónde estaban en el mapa, incluso equipamos a la mayoría de los jugadores de la selección de Eslovaquia, y un boxeador de Qatar nos compra un mate distinto por mes”, contaron.
El pedido de 800 mates que hizo un francés, luego de encontrar sus productos en las redes sociales, fue clave. “Entendimos que la cultura del mate llegó a todo el mundo, y esta venta nos dio una visión más amplia de lo que podíamos hacer”, analizaron.
Mientras ambos emprendedores se siguen capacitando “para pulir el modelo de negocio”, aseguran que a pesar del contexto económico adverso del país “es posible cumplir sueños”. “Siempre hay personas dispuestas a darte una mano o el empujón necesario para avanzar. Si descubren lo que las apasiona, que se animen”, reflexionaron.
