El portugués había sido eliminado del Mundial de Clubes ante el Al-Hilal de Arabia Saudita, había perdido la Supercopa de Brasil con Palmeiras y había sido goleado 4-1 por Fluminense, después de caer en su debut en la Copa Libertadores contra Aucas. Cóctel letal para el europeo que se marchó más rápido de lo esperado. Pero como si esto no fuera suficiente, esta semana el equipo cayó 2-0 en la Copa de Brasil ante el Maringa FC de la Serie D. Esta nueva experiencia de Sampaoli en el fútbol brasileño vendrá acompañada de una particularidad porque estará obligado a regresar a la Argentina, por primera vez desde que fue entrenador del seleccionado albiceleste en el Mundial de Rusia 2018. Será el 4 de mayo cuando viaje a Avellaneda para chocar ante Racing por la Copa Libertadores en el marco de la tercera jornada del Grupo A que comparte también con Aucas de Venezuela y Ñublense de Chile.