Chupa es la película de Netflix dirigida por Jonás Cuarón, el hijo de Alfonso Cuarón, que se inspira en la leyenda del Chupacabras. Protagonizada por Evan Whitten y Demián Bichir (La monja), la historia sigue en un adolescente de Kansas City que viaja a México para visitar a su abuelo, un exluchador que se dedicó al rancho tras vivir sus días de gloria.
“Alex (Evan Whitten), un chico tímido de 13 años que vive en Kansas City viaja a México por primera vez para conocer a sus parientes, entre ellos, su abuelo y excampeón de lucha libre Chava (Demián Bichir); su hiperactivo primo Memo (Nickolas Verdugo), obsesionado con la lucha libre, y su audaz y atractiva prima Luna (Ashley Ciarra). Pero cuando recién empezaba a adaptarse, descubre una mítica criatura debajo del cobertizo de su abuelo: un chupacabras pequeño, que reconoce por las fábulas que existen sobre el temido chupacabras que se alimenta del ganado de los agricultores”, se lee en la sinopsis oficial.
Mientras que Chupa y Alex van desarrollando una amistad y comparten el secreto, un científico obstinado llamado Richard Quinn (Christian Slater) va tras los pasos de esta criatura para controlar sus poderes. La misión del protagonista será proteger a este pequeño chupacabra y esto lo llevará por una travesía única. Además, el viaje inolvidable le permitirá hacer más fuertes sus lazos familiares y descubrir lo importante que son nuestros seres queridos para acompañarnos en las adversidades.
Jonás Cuarón (Desierto) tomó inspiración de los mitos, los recuerdos y la creación de nuestra propia leyenda personal para dar un giro a esta creencia latinoamericana en Chupa. El título “Chupa” hace referencia a una jerga utilizada en español para referirse a este animal fantástico, no obstante, recibió algunas críticas por la comunidad latina al hacer también alusión a un término en doble sentido.
La leyenda del Chupacabras pertenece a la cultura de América y nació en la década de los 50 cuando supuestamente fue avistado por primera vez en Puerto Rico. El origen de su nombre se debe a que estuvo muy vinculado con la acción de chupar la sangre, tal como un vampiro, aunque este sólo lo hacía de las cabras que encontraba en las granjas y no de los humanos.
Fuente: Infobae
