Paulo Dybala jugó este Lunes su último partido en la Juventus de Italia. Después de 7 años, el cordobés tomará nuevos rumbos en su carrera y dejará atrás el club con el que conquistó 12 títulos a nivel local. En el partido ante la Lazio, que terminó con un empate 2-2, fue ovacionado y no pudo ocultar las lágrimas.

Dybala disputó 77 minutos en el partido en el que la Juventus jugó en Turín ante la Lazio en el cierre de la fecha 37° de la Serie A. Cuando el entrenador Massimiliano Allegri decidió reemplazarlo por Martin Palumbo, el estadio se vino abajo. Una tremenda ovación surgió desde las gradas en reconocimiento a la Joya, que llegó al club en 2015, ganó numerosos títulos y hasta se ganó la cinta de capitán.
Al borde de las lágrimas, el ex Instituto de Córdoba y Palermo dejó la cancha y se sentó en el banco de suplentes. Antes, se abrazó con sus compañeros, se sacó fotos con algunos fanáticos cercanos al campo de juego y vio cómo en las tribunas flameaban numerosas banderas con su rostro. Sin dudas, su paso por la institución ha dejado una huella que será muy difícil de borrar.
