Máximo Kirchner, volvió a mandar un mensaje hacia a la interna del Frente de Todos: “Yo no quiero, ni juego a las divisiones. Pero tampoco pienso que hay que amontonarse por amontonarse”, advirtió.
El jefe de La Cámpora encabezó este jueves un acto en el partido bonaerense de Merlo. “Si los dirigentes se amontonan en una unidad que no busca dar todas las peleas para que la sociedad salga adelante, será una mera acumulación de dirigentes políticos en un lugar y con la gente en otro lugar”, sostuvo. “Eso fue el 2001, no nos puede volver a pasar”, siguió.
“Para que le quede claro a propios y extraños…. nosotros tenemos en claro que sucedió: allá por el 2017, cuando muchos le daban vuelta la cara a Cristina porque pensaban que se había terminado, en vez de defender los intereses de la gente, los que estuvieron al lado de los que enfrentamos al macrismo fue nuestra gente, el pueblo de la provincia de Buenos Aires”, lanzó en otro mensaje interno.
Máximo Kirchner se refirió también al aumento de la conflictividad en las calles y los piquetes y acampes que llevaron adelante organizaciones sociales no alineadas con el Gobierno frente al Ministerio de Desarrollo Social nacional.
“Hay que dejar de quejarse porque cortan la calle. ¿Qué querés que hagan? Hay que hacerse cargo de la gestión, de la seguridad, de la comida y del trabajo. Hay que cortarla con las pendejadas en la televisión”, agregó.
El hijo de la vicepresidenta criticó además la foto de Mauricio Macri con Donald Trump y volvió a referirse al acuerdo al que llegó el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, que terminó con su renuncia a la presidencia del bloque del Frente de Todos en Diputados.
“Decidí dar un paso al costado porque no estaba de acuerdo, tenía que ser sincero, porque sé lo que anida ahí atrás. Porque esa foto que veía hoy me convence más aún de la decisión que tomé”, sostuvo.
