Tiene 18 años y a los 12 probó un auto de fórmula. Hoy brilla en Europa y entusiasma por su manejo agresivo. En 2022 podría estar cerca de la Máxima. Los pilotos argentinos y la Fórmula 1 es un tema sensible por lo que genera la categoría reina en un país con tanta tradición por el automovilismo.

Por la ausencia de un compatriota desde 2001 (el último fue Gastón Mazzacane), y porque luego, cada vez que apareció un joven con talento para llegar, no lo logró por falta de presupuesto. Fueron repetidas historias de amor sin finales felices. De corazones rotos. Pero ahora el ambiente tuerca vuelve a soñar por un chico de 18 años llamado Franco Colapinto cuya proyección debería tener como desenlace el gran circo. Está en la edad justa, ya fue campeón en Europa y tiene un entorno para plasmar ese objetivo. Fuente: (Infobae).
QUIEN ES FRANCO COLAPINTO : Se inició en el karting en campeonatos nacionales y Rotax en 2013. Ganó el campeonato nacional prejúnior en 2016, mismo año en el que participó en torneos internacionales por primera vez. En 2018 ganó en la disciplina de karts en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires junto a María García Puig y, por otro lado, debutó en monoplazas en la Fórmula 4 Española con el equipo Drivex, ganando una de las cuatro competencias en las que se presentó. Al año siguiente participó a tiempo completo en este campeonato, siendo campeón con casi 100 puntos de ventaja en 325 que obtuvo, y con 11 victorias en 21 carreras. También debutó en dos campeonatos continentales: la Eurofórmula Open y la Eurocopa de Fórmula Renault.
Al participar en las 24 Horas de Le Mans 2021, Colapinto se convirtió en el segundo piloto más joven de la historia en participar en esta competencia. Llegó a liderar la clase hasta un incidente. Finalizó, junto a sus copilotos Roman Rusinov y Nyck de Vries, séptimo en la clase. Los días 1, 2 y 3 de noviembre de 2021 volvió a disputar la postemporada de Fórmula 3 con MP.212223 Fue el más rápido en la sesión de la tarde del segundo día con un tiempo de 1:21.759.
