Este martes el New York Times (NYT) publicó un artículo donde se vierten elogios para el entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo. El prestigioso medio estadounidense destaca el trabajo del Muñeco y critica las preferencias de los clubes europeos por otros entrenadores. En su análisis, el periodista Rory Smith cuestiona que el técnico argentino no esté en la mira de las grandes instituciones de Europa que requieren de un entrenador pronto, como los casos del Barcelona y el Manchester United.

“Marcelo Gallardo tiene el tipo de currículum que debería hacerlo irresistible para la mayoría, si no todos, de los clubes de élite de Europa”, comienza en su relato el corresponsal, quien agrega en su elogio los siete años que el Muñeco lleva en River Plate donde dio sobradas muestras de su capacidad y “demostró que puede hacer frente a la presión más profunda y las expectativas más elevadas. Que puede montar las corrientes políticas que giran alrededor de cualquier club importante. Ha aprendido a trabajar con un presupuesto (relativo)”.
Asimismo, subraya los logros del estratega de 45 años puntualizando en las dos conquistas en la Copa Libertadores (2015 y 2018) y afirman que su antecesor en el puesto, Ramón Díaz, “lo ha calificado como el mejor técnico de la historia del equipo”. En función de ello no llama la atención que a Gallardo se lo vincule con frecuencia con equipos fuertes de Europa, en especial el Barcelona luego de la salida de Ronald Koeman, aunque la especulación nunca parece fundirse en nada, que siempre parece haber un candidato preferido que no es el actual DT millonario. El análisis de Smith sostiene que los gigantes del Viejo Mundo prefieren alguien de la casa que en lugar de importar un sudamericano para hacerse cargo del plantel y menciona como ejemplo del Real Madrid con Zinedine Zidane, que ganó tres títulos de Champions League en tres años, a pesar de encontrarse en su primer trabajo como entrenador.
Pero hubo casos que no tuvieron la misma suerte como Andrea Pirlo en la Juventus, Frank Lampard en el Chelsea y Ole Gunnar Solskjaer que todavía se aferra, de alguna manera, al Manchester United. El artículo del NYT solventa su planteo en que los grandes equipos europeos apuntan a tener su propia versión de Pep Guardiola y que encontrarán a alguien que, “desde las sombras del club”, revolucione el fútbol. También afirma que es mejor promover a un ídolo del equipo con la creencia que su capacidad dentro del campo del juego puede trasladarla afuera del mismo. Esa leyenda que pueda resistir más tiempo en el puesto por la paciencia adicional que tendrán de los aficionados. Para los colosos del Viejo Mundo es más importante tener un DT que conozca el día a día de la institución, el sentido de pertenencia, que contratar a alguien cuya idoneidad haya sido comprobada como el caso de Gallardo y esto es lo que le privó, por ahora, de trabajar en esa parte del mundo. El paradigma cambió y ya sería cosa del pasado el hacer carrera e ir de menor a mayor en el currículum de un entrenador y se menciona los casos de Jürgen Klopp de Mainz al Borussia Dortmund y luego al Liverpool, Carlo Ancelotti del Reggiana fue al Parma y más tarde a la Juventus, u otro argentino como Mauricio Pochettino, que del Espanyol saltó al Southampton, luego al Tottenham y hoy está en el PSG dirigiendo a Lionel Messi y el resto de la constelación de estrellas.
Por eso el Barcelona tiene como prioridad como reemplazante de Koeman a Xavi Hernández, hoy en el Al Sadd en la Qatar Stars League, por su conexión emocional con el club catalán. Y que el Manchester United, si bien prometió apoyar a Solskjaer; si cambia de opinión, se espera que opte por Antonio Conte o el propio Pochettino (de exitosa experiencia en el Tottenham). Ante la necesidad de un cambio de aire, las entidades del Viejo Mundo prefieren recuperar a un ex DT que traer uno nuevo de otras latitudes, como pasó en el Real Madrid con Ancelotti, o Massimiliano Allegri, que retornó a la Juventus. Smith concluye que “Gallardo hizo todo lo posible: conquistó dos veces un continente, construyó un currículum irresistible, solo para que le digan que lo ha hecho todo en el lugar equivocado. Idea correcta, equipos equivocados”.
Fuente Infobae
