Julio Iglesias, exarquero del Real Madrid, por una grabe lesión no pudo continuar y se dedico de lleno a ser cantante. Además se recibió de abogado.

“Me siento como en casa dentro del mundo del fútbol y lo amo inmensamente”, decía por entonces. Para entonces también tenía el título de abogado bajo el brazo: le faltaba una materia para recibirse y fantaseaba con brillar como diplomático. Esa ilusión también se fue al tacho cuano la noche del 22 de septiembre (un día antes de cumplir 21 años) sufrió un grave accidente automovilístico tras una noche de fiesta con amigos que lo postró durante casi un año y medio. De hecho, poco después de su accidente se decía que tendría pocas chances de volver a caminar. Durante su internación, Eladio Madaleno, un enfermero, le regaló una guitarra como parte de la terapia para que ejercitara sus manos y “matara el tiempo”.
