Inédito, insólito e inexplicable: El cambio de Messi. Pochettino sacó a Leo y él le expresó todo su fastidio con una mirada. El mejor del mundo nunca debe salir, nunca.

La foto viral de Leandro Paredes abriendo los brazos sin entender por qué Lionel Messi estaba sentado a su lado en el banco de suplentes del Paris Saint Germain refleja el pensamiento de todos: ¡cómo lo va a sacar a Leo!. A Pochettino, con el mayor de los respetos, se le escapó la tortuga. Es inédito, porque Messi no sale nunca; insólito, porque el partido contra el Olympique de Lyon estaba 1-1 y el as de espadas tiene que estar; e inexplicable, porque si a Leo le gusta jugar, agarrar ritmo en la cancha, no lo podes sacar. Nunca. Serán muchos los fundamentos de Mauricio Pochettino para haber reemplazado a la Pulga, porque viene de un imprevisto cambio de club y de país (después de un mes de vacaciones, por lo que no hizo pretemporada), porque jugó los tres partidos completos con la Selección Argentina (más los largos viajes) y porque prefiere cuidarlo antes de fundirlo. Entendible. Pero no, porque Messi se pone en forma jugando, Messi es la carta más valiosa.
