Ni la Ley de góndolas logró que la reconocida gaseosa vuelva a ser vendida por los principales retailers del sector. El dueño de Manaos, Orlando Canido, debe ingeniarselas para sostener un plantel de más de 600 empleados con una caída en las ventas, que admiten como mínimo fue del 15%
A los cinco días de publicada la nota, sorprendido por la repercusión de sus dichos se disculpó por haberlos mandado a Francia. “La suba de los precios de los insumos y el compromiso de tener que sostener 600 fuentes de trabajo hizo que en un momento de enojo, se me escape un exabrupto. Tuve un exceso verbal, porque justamente nos duele no poder llegar a nuestros clientes a través de una cadena de supermercados tan importante”, dijo el hombre que fue buscado por Netflix para hacer una serie con su vida.
«Nos duele no poder llegar a nuestros clientes a través de una cadena de supermercados tan importante»
A partir de ese momento, hubo una especie de “pacto” y las principales cadenas de supermercados se alinearon detrás de Carrefour. Poco a poco, Manaos desapareció también de las góndolas de Coto, Día, Walmart, Disco, entre otras. Sólo se consigue en algunos mayoristas, cadenas de supermercados más pequeñas de origen argentino y en las cadenas de autoservicios chinos, quienes siguieron apoyando la marca.
