Los Juegos Olímpicos Tokio 2020 se pusieron en marcha formalmente con la ceremonia de apertura, que se está desarrollando en el Estadio Olímpico de la ciudad desde las 8 (hora de Argentina). El espectáculo está marcado por las estrictas medidas de seguridad sanitarias por la pandemia de coronavirus.
Todo comenzó con un video que repasó lo que fue la selección de la sede en 2013 hasta la pandemia que obligó a postergar la cita un año. Se mostró a deportistas entrenando en sus casas por el aislamiento preparándose para los juegos. Luego llegaron los hermosos fuegos artificiales que adornaron la noche de Tokio.
Tras ese espectáculo, comenzó un cuadro artístico con una enfermera como protagonista, quien dejó su actividad con el sueño de competir en Tokio, pero la pandemia canceló el clasificatorio y se quedó afuera. Por eso su historia forma parte de la ceremonia.
Llegó el momento del ingreso del emperador de Japón, Naruhito y tras él la bandera del país, llevada por personas de diferentes edades y rubros, desde exatletas, deportistas hasta trabajadores. Se entoaron las estrofas del himno nacional nipón a cargo de una artista local.
Las víctimas del Covid-19 tuvieron su reconocimiento durante la ceremonia, así como también otras tragedias que vivió el olimpismo. Se hizo un minuto de silencio acompañado de un cuadro artístico.
Tokio, la ciudad anfitriona del evento internacional, conocida antiguamente como Edo desde el año 1603 a 1868, presentó una de las características que florecieron durante este período, el uso de la madera y el trabajo carpintero, símbolos tradicionales del cuidadoso trabajo y la arquitectura nipona.
Los bailarines, vestidos con “haori” o chaquetas de kimono, como solían vestir los trabajadores de la época, se lanzaron sobre andamios de mandera, golpeando como carpinteros este elemento, imprescindible en la cultura japonesa.
Al ritmo de una canción popular, homenaje a la Asociación de Bomberos de Edo, esenciales antes y ahora en el país para salvaguar del fuego estas estructuras, el elenco de actores se desplegó en el centro del Estadio Olímpico.
Liderados por una poderosa Miki Maya, conocida actriz del teatro femenino Takarazuka, portaron hasta el centro los anillos Olímpicos, hechos de una madera muy especial y de cuatro metros de diámetro. En los Juegos de 1964, los primeras Olimpiadas de Japón, atletas de las distintas naciones participantes portaron semillas de árboles que fueron plantados en el país y hoy, cincuenta años más tarde, la madera de sus árboles, regresa al Estadio Nacional en forma de anillos.
El Estadio Nacional, diseñado por Kengo Kuma, también revela la importancia y tradición de la madera en el país, pues su estructura está revestida con la madera de las 47 prefecturas de Japón.
Son 181 los deportistas argentinos que forman parte de la delegación argentina, aunque no todos ellos estarán en la ceremonia. Santiago Lange y Cecilia Carranza son los abanderados que llevarán la celeste y blanca por el estadio olímpico.
Argentina ingresó encabezados por Lange y Carranza, visiblemente emocionados. Los deportistas rompieron un poco el protocolo y, abrazados, cantaron y saltaron mientras desfilaban por el estadio.
La competencia nacional continua este viernes por la noche, con la tiradora Fernanda Russo, que participará en la clasificación de carabina 10 metros.
