Manchester United-Liverpool de la 34ª jornada de la Premier League, fue reprogramado para las 15.30: el partido estaba pautado para comenzar 12.30 en Old Trafford, pero las protestas de los aficionados de los Diablos Rojos contra la familia Glazer hicieron que los planes sean cambiados./cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/OYSQJKXVZZA2VEOVROEBWX3ZIU.JPG)
La queja fue: “Podrán comprar el club, pero no nuestros corazones”. Unos 200 hinchas burlaron la seguridad y se metieron en el interior del estadio, aunque fueron desalojados luego. La cosa es que, por esa entrada de aficionados, se podría haber roto la burbuja de seguridad de coronavirus y eso podría haber impedido que se juegue el partido. Las protestas de los seguidores continúan a las afueras del hotel Lowry, donde se aloja el Manchester. De hecho, varios medios británicos apuntan a que tendrían bloqueada las salidas del hotel, lo que, ahora mismo, imposibilitaría el traslado de los futbolistas que dirige Ole Gunnar Solskjaer hasta el ‘Teatro de los Sueños’.
