El gobernador Omar Perotti intentará por todos los medios que el clásico no se juegue en Santa Fe. El partido está previsto para el domingo a las 18.40.

El clásico rosarino del domingo próximo entre Rosario Central y Newell’s no se jugaría en esta ciudad ni en ninguna otra santafesina, a raíz de la férrea posición del gobierno provincial, al mando de Omar Perotti, de evitar cualquier tipo de aglomeración en los eventuales festejos, en el marco de las restricciones y el aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuestos para mitigar la segunda ola de la pandemia de coronavirus. «Les pedimos a las más altas autoridades de la AFA y de la Liga Profesional que el clásico se juegue de noche, en la franja horaria de 20 a 21, para que podamos controlar mejor y evitar las aglomeraciones, pero esto no está definido y se puede llegar a suspender el partido«, advirtió el subsecretario de Seguridad de Santa Fe, Diego Llumá, luego de la reunión que mantuvo con los encargados de seguridad de Central y de Newell’s.
