Barcelona volvió a decepcionar y cayó derrotado en la final de la Supercopa de España ante el Athletic de Bilbao que le dio vuelta el partido por 3-2 y se consagró campeón del certamen.

Es que el Barcelona del neerlandés Ronald Koeman resultó un conjunto apagado y apático, en donde apenas el francés Antoine Griezmann, por sus dos goles (Pt. 40m. y St. 32m.), pareció estar a la altura.
Athletic Bilbao, que sumó su tercera corona en el historial (las anteriores se dieron en las ediciones 1984-85 y 2015-16), fue siempre un conjunto más compacto y armónico. Y se llevó el trofeo con los tantos convertidos por Oscar De Marcos (Pt. 42m.), Asier Villalibre (St. 44m.) e Iñaki Williams (PT. Sup., 3m.).
Y en una de esas chances, el conjunto «rojiblanco» definió el pleito con un sablazo de Williams (le marcó su quinto tanto al «Barsa»), que ingresó junto al palo de Marc Ter Stegen. Lionel Messi se fue expulsado y es la primera tarjeta roja oficial en 753 encuentros con el Barcelona. Le dio un golpe de puño a Asier Villalibre, en el tiempo añadido, cuando el partido se extinguía y el conjunto vasco se abrazaba a un título que consiguió cinco años atrás.
