Después de seis años, Sergio Martínez (45) volvió con todo: con un potente zurdazo al cuerpo, mandó a su rival a la lona en el séptimo round. 

Maravilla volvió con todo y su nuevo «debut» fue con una contundente victoria. Después de seis años de inactividad, Sergio Martínez se subió otra vez a un ring y a sus 45 pirulos demostró que está intacto: derrotó por nocaut en el séptimo round a José Miguel Fandiño, en un combate que se realizó en Torrelavega, España, ante 1.100 personas en el estadio el Malecón.
La pálida imagen que había frente a Miguel Cotto en Nueva York ya no será la última del ex campeón mundial sobre un ring, que tuvo un reestreno ideal. En España mostró una cara completamente distinta. Más lento y sin la respuesta de otros momentos, apeló a su experiencia para ganarle al «pibe de 36 años» que su promotora le puso enfrente.Después de dominar en los primeros cuatro rounds, en el quinto se quedó un poco, pero en el sexto, después de ese descanso, se vio la mejor versión de Maravilla: hubo una caída del español, que acusó un golpe bajo y sintió mucho los derechazos al cuerpo. Y luego llegó el séptimo y último round. A diferencia de Fandiño, que nunca aceleró, Martínez olió sangre, fue por todo y con un zurdazo al cuerpo lo liquidó. Los golpes a la zona blanda fueron la clave del triunfo.
Y cerró con su sueño grande: «Mi idea es volver a ser campeón del mundo, es una empresa difícil, imagínate con 45 años. Pero hay muchísimas cosas a favor, la experiencia y entonces la carrera boxística se estira más. Es el comienzo de algo bonito».
