El Gran Premio de Austria de motociclismo quedó en el centro de la escena por un accidente que resultó impactante, pero que también tuvo una alta dosis de milagro.El piloto francés Johann Zarco y el italiano Franco Morbidelli perdieron el control a casi 300 kilómetros por hora y salieron despedidos de sus motos, que quedaron completamente destrozadas.

En el Autódromo Red Bull Ring, donde se corrió la cuarta fecha de MotoGP, se vivieron momentos de tensión, pero al comprobar que los dos pilotos se encuentra en buen estado de salud, se determinó reanudar la competencia, que finalmente se adjudicó el italiano Andrea Dovizioso.Un roce entre los dos pilotos al salir de una curva fue lo que provocó que perdieran el control de sus motos. Incluso el despiste, de milagro, no involucró a otros pilotos. Zarco, de Esponsorama Racing, pasó a Morbidelli, de Petronas Yamaha SRT, y se colocó en su trazada. El italiano se vio obligado a frenar pero no pudo hacerlo lo suficiente y se tocaron la rueda delantera de Franco y la trasera de Johann.
