El presidente Alberto Fernández presentará el proyecto de reforma judicial, uno de los ejes de su discurso del 1° marzo en la apertura de sesiones ordinarias. El anuncio será a las 16 en Casa Rosada, y el Presidente estará acompañado por la ministra de Justicia Marcela Losardo. El Gobierno invitó a participar del acto a legisladores nacionales, de manera virtual por la cuarentena por coronavirus.
Una de las claves del proyecto es la duplicación de juzgados federales, con el objetivo de reducir el peso de los tribunales de Comodoro Py, en los que se investigan causas de corrupción de exfuncionarios K. La propuesta plantea la fusión de los doce juzgados criminales con los once de penal económico y la duplicación de tribunales federales, a cargo de causas de delitos complejos como corrupción, trata y narcotráfico, entre otros. Además incluiría la posibilidad de ampliar los integrantes de la Corte Suprema.
Habrá un Consejo Consultivo que asesorará al Presidente y que estará integrado por once miembros. Entre ellos por Carlos Beraldi, abogado de la vicepresidenta Cristina Kirchner. También estarán Inés Weinberg de Roca, Enrique Bacigalupo, Andrés Gil Domínguez, Gustavo Ferreyra, León Arslanian, Marisa Herrera, Hilda Kogan, Claudia Sbdar, María del Carmen Battaini y Omar Palermo.
Una de las cuestiones que analizarán los once juristas especializados en distintas ramas del Derecho será la posible ampliación de integrantes de la Corte Suprema de Justicia, actualmente compuesta por cinco miembros. Además del funcionamiento del Consejo de la Magistratura o la implementación del sistema acusatorio (que le otorga mayor poder a los fiscales), entre otros aspectos.
El Presidente explicó que «hay una serie de problemas» que se deben abordar en la Justicia. «Ejemplo: ¿la Corte Suprema está funcionando cómo debe? ¿Para funcionar mejor hay que ampliar o no hay que ampliar la cantidad de jueces? ¿Hay que dividirlos en salas? ¿Cuándo tiene que intervenir la Corte Suprema? Eso es revisar el recurso extraordinario», afirmó en una entrevista a Página 12.
Dijo que la propuesta «ordena a la justicia federal de todo el país para que empiece a funcionar de otra manera» y contempla la creación de «más tribunales, más fiscalías, más defensorías, más tribunales orales». Aseguró que «ningún juez» perderá las causas que tiene a su cargo y que su «mayor preocupación» es que nadie considere que la iniciativa es «para garantizar la impunidad de Fulano o Mengano». «Las reglas del debido proceso están absolutamente garantizadas», afirmó.
La secretaria de Legal y Técnica de la presidencia de la Nación Vilma Ibarra dijo en Verdad/Consecuencia que el proyecto busca terminar con la «Justicia pendular». «A todos nos tiene que importar saber que tenemos una Justicia independiente que no va a responder ni al poder de turno ni a los poderes fácticos y no parece ser la justicia que tenemos ahora», planteó la funcionaria.
Evitó opinar sobre una posible ampliación del máximo Tribunal: «El Presidente escuchará, tomará decisiones y elevará los proyectos al Congreso. Mi opinión personal sería irrelevante, hay un Presidente y un ministerio», aseguró. Rechazó la posibilidad de que detrás de la reforma judicial se esconda un plan de impunidad para el oficialismo. Dijo que el Presidente «no salió a definir por decreto a jueces, él viene con propuestas que eleva al Parlamento».
