Después de 469 días, Valentino Rossi se trepó a un podio de MotoGP; el italiano terminó tercero en el Gran Premio de Andalucía, en el circuito de Jerez de la Frontera.

El italiano Valentino Rossi hizo referencia al gran podio que logró en el Gran Premio de Andalucía con la Yamaha oficial.
El MotoGP llevó a cabo su segunda fecha de la temporada 2020 este domingo con el Gran Premio de Andalucía, donde Valentino Rossi hizo delirar a sus fanáticos al terminar en el tercer puesto. “Il Dottore” no subía al podio desde Austin 2019. “Tuvimos que luchar mucho con Yamaha para que nos dejaran modificar la moto. El fin de semana pasado corrí con una que no me la sentía mía. En curva me era muy incómodo llevarla”, dijo Rossi en relación a la mala sensación que tuvo de la Yamaha en la primera cita.
Un fin de semana de impactos desanduvo el MotoGP. La fallida reaparición del campeón defensor Marc Márquez (Honda), que se retiró el sábado sin dar una vuelta de clasificación al sentir dolores -el martes se operó de una fractura de húmero del brazo derecho, tras la espectacular caída en la carrera del fin de semana pasado-, y el avasallante manejo del francés Quartararo para desmoralizar a los rivales y demostrar que no le tiembla el pulso si tiene que ser el foco de atracción, el contraste en el autódromo Ángel Nieto.
Entre la frustración del monarca catalán y la ambición del nizardo, los dos máximos candidatos a la corona 2020, resurgió Rossi para romper el hechizo de 469 días sin figurar en una premiación: 17 Grandes Premios, su peor racha, la que empezó después del segundo puesto en el Gran Premio de las Américas 2019, en Austin.El abrasador pavimento andaluz, con temperatura de 60°, y una carrera exigente -13 motos cruzaron la meta- no doblegaron a Il Dottore, el piloto de más edad en firmar un podio en MotoGP. «Es especial. No es una victoria, pero sabe casi igual. La semana pasada fue muy frustrante, al igual que casi todo 2019, con malas carreras y los mismos problemas. El resultado de la semana pasada fue muy malo, incluso para alguien de mi edad es demasiado malo. Pero estamos otra vez en el camino», relató Rossi, que llegó a desmotivarse ante tanto desencanto: «Me decía si no era el momento de quedarse en casa: no me divertía. El podio es para el equipo, veía sus caras y no hacía falta ni hablar».»Es fácil perder la confianza cuando los resultados no llegan y más si eres mayor. Me costó demasiado convencer a Yamaha para que nos dejaran hacer los cambios que queríamos. Tienen que confiar en mí, soy piloto oficial y puedo hacer buenas carreras todavía», reveló Rossi, que después de girar apenas siete vueltas en el inicio del calendario renace para regresar al podio con la puesta a punto propia y no con la que los ingenieros diseñan para Quartararo, Viñales y Franco Morbidelli. Il Dottore hizo un retoque al sustituir a Silvano Galbusera -el ingeniero de pista de las últimas temporadas- con David Muñoz, un técnico que es parte del equipo de la Academia de jóvenes talentos que dirige Rossi. El intercambio duró cuatro días y el hexacampeón de MotoGP argumentó con el resultado la razón de la queja.
