El piloto británico Lewis Hamilton se adjudicó el Gran Premio de Estiria de Fórmula 1 y, a la hora de la premiación, todas las miradas se las llevaron los simpáticos robots que ingresaron a entregar los premios para mantener la distancia social y que hicieron reír al resto de los pilotos y mecánicos presentes.

Hamilton subió a lo más alto del podio seguido por Valtteri Bottas y Max Verstappen. Instalados allí, empezaron a ingresar los premios sin que nadie los tocara, a bordo de un soporte que estaba siendo manejado a distancia y que se detenía delante de cada piloto para que ellos mismos tomaran su premio.La situación causó sorpresa y risas entre el resto de los pilotos y los mecánicos, únicos presentes en el circuito ya que la Fórmula 1 se está disputando sin público debido al coronavirus.
El campeonato continuará con el Gran Premio de Hungría, tercera cita del Mundial, que se disputará el próximo fin de semana (de nuevo a puertas cerradas y con fuertes medidas de seguridad sanitarias) en el Hungaroring, en las afueras de Budapest.
