Según la prensa inglesa, un jugador del Arsenal no pasó su test en la semana, pero tras un nuevo estudio, que dio negativo, finalmente estuvo en la cancha. Por protocolo, él y otros dos jugadores que estuvieron en contacto con el futbolista, no deberían haber jugado.

Desde que la Premier League comenzó a trabajar para la vuelta del fútbol en Inglaterra, los clubes están obligados a cumplir un estricto protocolo para evitar los contagios y tanto los jugadores, como los cuerpos técnicos y cada uno de los empleados de las instituciones, deben someterse semanalmente a distintos controles para descartar la presencia del virus. Sin embargo, pese a la rigurosidad con la que se trabaja, pueden cometerse errores o situaciones que se prestan a la confusión.
Arsenal se vio castigado por el coronavirus al inicio de la pandemia en Inglaterra pues su entrenador, Mikel Arteta, fue el primer caso confirmado de la enfermedad entre los clubes de la Premier League.
